En las notas al programa de mano de este concierto, debidas a Alfonso Carraté, se relata que para el estreno de la Música para los Reales Fuegos Artificiales ante Su Graciosa Majestad Jorge II, Händel dispuso de una orquesta que contaba con 24 oboes, 12 fagotes, 9 trompas, 9 trompetas, un contrafagot, tres parejas de timbales y la famosa corneta ‘serpentina’. Esta noche se escuchó en una de sus múltiples adaptaciones para orquesta sinfónica moderna -con la plantilla de la JONDE au grand complet-, de modo que, tratándose de un arreglo, está fuera de lugar el debate acerca del empleo de criterios historicistas e instrumentos antiguos. Aunque tengo para mis adentros que a Händel le habría gustado escucharlo.No obstante, lo que habría podido constituir un divertido anacronismo se sirvió de modo bastante soso: Bragado-Darman y su orquesta…
Comentarios