Luego del impasse de los dos últimos conciertos, volvió la Sinfónica que conocíamos al Teatro Universidad de Chile. Durante dos intensas veladas, la orquesta pudo mostrar sus mejores virtudes en un programa muy interesante, donde también se lució el concertino de la agrupación. La estrella de la noche fue, sin lugar a ninguna duda, el director invitado, el maestro norteamericano Víctor Yampolsky.Ante una interesante cantidad de público, la Sinfónica prosiguió con esta Temporada Internacional de Conciertos 2003, que ya lleva nueve programas. La velada comenzó con una de las joyas de la corona, la Obertura de la ópera El cazador furtivo de Carl Maria von Weber, considerado el músico que inauguró el período romántico. Este breve fragmento musical es una de las más famosas oberturas compuestas en todos los tiempos, no sólo por su valor…
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