Con motivo de la visita a Barcelona de la Sinfónica de Londres la temporada pasada, en este mismo medio hice constar la escasa aptitud de los británicos hacia las artes natatorias. También es cierto que la responsabilidad de ello la atribuí a que en aquella ocasión el director era un hombre radicalmente de secano. Por fortuna, esta noche sucedió todo lo contrario, porque esta vez los miembros de la orquesta tuvieron a su director titular al frente, y Sir Colin Davis sí sabe nadar. ¡Vaya si sabe!La natación es una actividad esencialmente solitaria, como de la soledad nace el estudio de las obras que han de interpretarse en un concierto. Tanto más si se trata de una obra de actualidad casi rabiosa, como The World’s Ransoming que el escocés James MacMillan compuso por encargo de la Sinfónica de Londres en 1996, como primera parte de una…
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