El estreno en Costa Rica de la Sinfonía N° 2, en do menor, de Gustav Mahler (1860-1911), conocida como la Resurrección, produjo una emocionante y apoteósica clausura de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN).El duodécimo y último concierto de la OSN, celebrado el viernes, en el Teatro Nacional, y los dos anteriores, estuvieron dirigidos por el japonés Chosei Komatsu, en fecha reciente nombrado titular del conjunto, pero que no asumirá el cargo en forma oficial hasta el inicio de la próxima temporada, en marzo del 2004.La Resurrección era la única pieza del programa y en ella participaron, además, el Coro Sinfónico Nacional (CSN) y las cantantes costarricenses Zamira Barquero, soprano, y Raquel Ramírez, mezzosoprano.Esta primera ejecución de la obra representa un hito en el repertorio de la OSN y se suma a otros…
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