Ruego al estimado lector, que no leyó la crónica referente al primer concierto de la serie, del 2 de Diciembre, que lo haga, porque no quiero cansar repitiendo algunas generalidades, justo un día después.Ya pasó con otros conjuntos, que luego de una aclimatación de un día, rinden más. Y a lo mejor fue por haber superado el susto de una sala cuyas tres cuartas partes estaban vacías. Es difícil entender porque el ciclo de cámara de la OCNE está tan mal visitado, cuando otros ciclos similares tienen que poner casi siempre el anuncio “No hay entradas”.Sea como fuere, el joven Cuarteto Belcea tuvo algunos momentos excepcionalmente brillantes, durante este segundo concierto, que se inició con la Serenata Italiana de Hugo Wolf. Se trata de una pieza muy bien escrita para cuarteto, que respira aire mediterráneo visto por los ojos de un romántico…
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