Un muy atractivo programa ofreció la semana pasada la Orquesta Filarmónica de Santiago, en el marco de su Temporada Oficial 2003. En esta ocasión se interpretó la 'Obertura' de El viaje a Reims de Gioacchino Rossini, la Sinfonía nº 101 'El Reloj' de Franz Joseph Haydn y la cantata Alexander Nevski de Sergei Prokofiev. Dirigió la orquesta un maestro 'de la casa', el italiano Maurizio Benini.No mucho se puede decir de la interpretación de la primer obra, una partitura muy accesible para la orquesta, que supo dar un buen puntapié inicial a este concierto, aunque no destacable. Salvo alguna metida de pata del corno (el instrumento problema de casi todas las orquestas del mundo, sobre todo de las latinoamericanas), todos los instrumentistas se portaron muy correctamente.Para la Sinfonía n° 101 de Haydn se esperaba ya un repunte, al menos en…
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