Por razones que desconozco, el ambiente musical chileno, en lo que hace a la música clásica y la ópera, se está moviendo cada vez más. Temporadas cada vez más nutridas y grandes anuncios de creación de nuevos espacios para estas disciplinas han surgido a lo largo de 2003, prometiendo una intensa actividad para los años venideros. Pero no sólo en los grandes teatros y las grandes agrupaciones hay movimiento, sino también en instancias más acotadas, pero que han sido fundamentales, creo yo, para este impulso nuevo que tiene lo clásico y que serán, espero, protagonistas indiscutibles de lo que está por venir.El Taller de ópera de la Universidad Católica es una de estas instancias, un granito de arena que contribuye a este nuevo movimiento. Se trata de una cátedra, dictada en conjunto por la soprano Myriam Singer y el tenor y musicólogo…
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