La foto de prensa nos hacía esperar a un Leif Ove Andsnes que parecía un galán de western, en un contrapicado épico. Además la última frase del programa de mano decía –supongo que a instancias del agente del pianista-, “el vestido para sus conciertos ha sido diseñado por Ossey Mikaye”. Prescindiendo de su fama y currículo, ¿qué puede uno esperar de este despliegue de glamour? Menos mal que el golpe de efecto era hacia lo mínimo, y el galán era un chico más bien tímido, y el traje parecía diseñado para oficiar un sacramento. Mejor no se podía empezar, ¿al fin y al cabo, qué es la música?Empieza el concierto con Tres romanzas de Schumann, arabesca y novelette. Se apreciaba que es un músico serio tanto abordando el estudio de las piezas como en la ejecución, que va más allá de la partitura. Cómo se nota esto no lo sé pero tengo la certeza.…
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