Otro llenazo en el Palacio de la Ópera de La Coruña para asistir a un concierto que prometía grandes emociones y que fue como un curioso y extraño viaje con la banalidad como punto de partida y la trascendencia como meta, con escala en una estación intermedia tal vez llamada “sí, pero...”. La Sinfonietta de Elixio Vila requiere una plantilla con maderas a 3, 4 trompas, 3 trompetas, 3 trombones, tuba, 3 percusionistas, arpa y cuerdas. Al ver tamaño despliegue de medios, a más de un aficionado, poco dado al goce de la música contemporánea le entraron auténticos sudores. En vano; Se trata de una obra sin mayor trascendencia, amable melódicamente, sin ningún atrevimiento armónico, con unas texturas muy ligeras y una orquestación que recuerda en algo la de alguna obra de su maestro, Rogelio Groba. Pese a que una ejecución cuidada hasta el…
Comentarios