La Gala de Reyes 2004 del Teatro Cervantes sorprendió con un regalo inesperado: un recital de una de las últimas verdaderas divas de la escena, la gran Raina Kavaibanska. El programa, en el que la soprano búlgara abordó algunos de los papeles que más fama le han dado, repitió básicamente el ofrecido en el Teatro Real de Madrid hace unos meses, solo que con un resultado más redondo.Kabaivanska ha desarrollado una brillante e intensa carrera durante más de cuarenta años y, por cuanto se afirma, su retirada está muy próxima. Obviamente, sus condiciones vocales no son las óptimas y distan de las de sus años de apogeo. Mas así como ninguna persona medianamente sensible se duele de la Venus de Milo porque carece de brazos –antes bien, encuentra en ello un motivo para admirar su belleza-, hacer incidencia en ese aspecto no sólo sería una…
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