Ante los grandes aplausos del público tras la interpretación que hizo de La Muerte de Cleopatra, Veronique Gens hizo el regalo de La Captive (La Cautiva), también original de Berlioz. Gens canta con una afinación prácticamente perfecta y gran precisión rítmica; su voz aparece como más llena en el registro medio que en anteriores ocasiones, con una buena potencia y con una gran proyección que la hace rodar muy bien, incluso en el peculiar ámbito sonoro del Palacio de la Ópera de La Coruña. Pero con ser esto mucho, no es lo principal en una cantante llena de musicalidad, que es capaz de dotar sus actuaciones de convicción y una magia especial con las que, realmente, atrapa y cautiva a su auditorio por su sensibilidad y buen gusto, así como por su capacidad de comunicación a todos los niveles: tanto vocalmente como por su elegante y sobria…
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