En este intercambio entre la OCNE y la Orquesta de Valencia, se presenta ésta última en el Auditorio Nacional bajo la batuta del que -según rumores- será su próximo director, el milanés Carlo Rizzi.
Un programa muy frecuentado y atractivo para este evento: el Concierto para piano nº 2 de Bartók con un intérprete de excepción, el pianista Dezsö Ránki, y la 10ª Sinfonía de Shostakovich. Dezsö Ránki es un magnífico representante de la escuela húngara, con una técnica basada en el peso del brazo, el uso del rebote y una agilidad cristalina (casi mozartiana, diría). En su interpretación del 2º Concierto de Bartók a una velocidad endiablada, superó todas las dificultades de la partitura sin perder por ello expresividad, fraseo, flexibilidad o precisión. Quizá faltaba cierta profundidad en el toque, en parte por el instrumento, un Steinway con…
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