Era la primera vez que Marc Minkowski y Les Musiciens du Louvre venían a Asturias. La posibilidad de ver en directo a uno de los conjuntos barrocos más cotizados del momento unido a la única obra en programa Acis y Galatea, una de las piezas vocales más populares de Händel, fueron suficientes alicientes para atraer a un público que casi llenaba el aforo del Auditorio Príncipe Felipe.Como se puede desprender de sus últimas grabaciones el inconformista Minkowski es uno de los más grandes händelianos de la actualidad. Parece que en su Händel confluye lo mejor de otros directores: la acentuación y robustez de Harnoncourt y Jacobs, el lirismo y dulzura de Pinnock, la fogosidad y brillantez de Gardiner sin dejar de lado la visión de conjunto de King. Además, el francés revela unas maneras propias que le hacen inconfundible como su particular…
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