Eliahu Inbal solía, hace ya unos cuantos años, venir a Barcelona cada temporada para dirigir un concierto de la OBC, y además habitualmente solía tocar una sinfonía de Gustav Mahler. Siempre fueron funciones muy celebradas por la crítica, el público, e incluso la propia orquesta. Hasta que un infeliz día se le ocurrió murmurar que la de Barcelona no era tal vez la mejor orquesta española, y a alguien aún más infeliz se le ocurrió que semejante afrenta debía pagarse con la cancelación de posteriores invitaciones. Felizmente, a Josep M. Prat, factotum de Ibercamera, estas cosas no le influyen y en el día de hoy trajo a Inbal con la orquesta de la que es director titular desde hace un par de temporadas.En el día de hoy también le correspondió el doloroso deber de anunciar que el concierto se dedicaría a la memoria de las víctimas de la…
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