En el programa de la temporada estaba anunciado el estreno absoluto del concierto para violín de Manuel Balboa, obra encargada por la Real Filharmonía de Galicia. Lamentablemente, la muerte el pasado mes de enero privó al compositor de honrar la comisión, de la que sólo llegó a terminar su primera parte, aunque sin orquestar. Poco se sabe de estos Camiños do firmamento porque Ramón G. Balado en las notas al programa de mano sólo da cuenta de aquellos hechos, y poco llegará a saberse porque sus escasos seis minutos llegaron a los atriles en la orquestación de Joám Trillo, a la que tan sólo puede otorgarse el beneficio de la duda. Ninguna duda, sin embargo, se desprendió de los dedos de Francisco Comesaña, que dio una lectura convencida de la parte solista, escrita por el autor con forma entrecortada, tal vez premonitoria de su cercano…
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