El sábado pasado me encontré en un dilema. A las 19.30 hs estaba el concierto de la Sinfónica, que cerraba su Festival Internacional; a las 21.30 hs se presentaba en el Municipal 'Doulce Memoire', un conjunto francés de música renacentista. Como comprenderá el lector, me era imposible asistir a ambas citas como corresponde, porque se superponían los horarios, así que había que decidir qué hacer. Pensé entonces en consultar con algunos colegas críticos musicales para llegar a la conclusión de qué es lo que debía hacerse. ¿Qué es más importante, una de las orquestas grandes del país, con el dúo Krilov-Mormone, o un conjunto que no conoce nadie, que hace un tipo de música que no le importa a nadie, o a casi nadie? Con la seguridad que les es característica, varios respondieron que no había dónde perderse; la Sinfónica debía ser preferida.…
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