Es una verdadera pena que al ciclo de cámara de la ONE asista tan poco público, porque en este concierto hubo momentos de extraordinaria calidad. En rigor, calidad siempre la hubo, pero en los clásicos Haydn y Mozart este conjunto toca de forma muy convencional -como se tocaba esto hace 50 años- y en el aspecto sonoro esto ya no produce tanta satisfacción como cuando se modera el vibrato, y se hacen sonar acordes mediante vibraciones en simpatía, acercándose hacia lo que sonaba en aquel entonces, con cuerdas de tripa y otro tipo de arco: al fin y al cabo era esto lo que los compositores tenían en mente cuando escribieron para esta formación.Lo que acabo de apuntar se notó sobre todo en el Cuarteto op 20 nº 3 de Haydn, con el cual se inició el concierto. Después del éxito que cosechó en su día con sus primeros cuartetos, Haydn buscaba…
Comentarios