No hay objeción alguna desde el punto de vista técnico que hacer a la interpretación de la orquesta y a la dirección de Kocsis. Todos los sonidos fueron excelentes, los solos de los instrumentos impecables, la dirección de Kocsis neutra en lo dinámico y quizá un poco extrema en lo agógico -poco paseó por el mezzoforte y demasiado por unos forti tremendos- pero ya digo, sin tacha. Buenos músicos, bien cohesionados como orquesta, respetando y coordinando los planos sonoros. Esto es mucho decir de un concierto, ya que en general esta excelencia técnica es rara avis. Pero:Dos días después del concierto apenas puedo recordar casi nada de él. Tocaron asépticamente un programa arrebatado y arrebolado, muy dinámico, y muy poco neutro, en realidad. No escuché música por ningún sitio, sólo notas tras de notas, y ni el director ni los profesores…
Comentarios