Desde hace 35 años existe el Cuarteto de Tokio. Su época dorada empezó años más tarde, en torno a 1980, cuando Peter Oundjian ocupó el puesto de “primarius”, hasta que lo dejó para dedicarse a la dirección de orquesta. Desde 2002 este lugar lo ocupa el igualmente canadiense Martín Beaver, que fuera alumno de celebridades tales como Gingold y Szeryng. El año pasado me quiso parecer que el conjunto aún no había conseguido plasmarse del todo con su nuevo primer violín, pero con un año más de intenso trabajo -están casi todo el tiempo de gira- el proceso de integración se ha completado, y aquello suena ahora como el gran cuarteto que había sido siempre.Empezaron con uno de los seis Cuartetos que Mozart dedicó a Haydn, el K 458 en si bemol mayor, llamado La Caza porque empieza con una fanfarria de trompas. Como se trata de un conjunto…
Comentarios