Se dice que en Chile no existe memoria artística, y es cierto. Lamentablemente, suele suceder que cuando se realiza un espectáculo, por más éxito que tenga y sea de la índole que sea, habitualmente se pierde en el olvido colectivo, sin dejar rastro alguno y mucho menos registro de su mera existencia.Es por lo anterior que reconforta tanto el hecho que el Ballet Nacional de Chile haya repuesto, junto a Los Jaivas, la coreografía del director de la agrupación de la Universidad de Chile, el franco rumano Gigi Caciuleanu, París-Santiago. La obra en sí, estrenada en 2003, propone un recorrido por la discografía del grupo chileno, de donde el propio Gigi eligió (como comprenderá el lector, sin tener todas las referencias culturales de la música de Los Jaivas, ni la comprensión de todos los elementos simbólico-sociales que manejan en sus…
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