La Orquesta Sinfónica de Madrid, con sus 100 años de antigüedad es un grupo no dócil precisamente, con un buen nivel general aunque de cuerdas mejores que maderas y metales. Sin embargo la gran capacidad directriz del celebrado Jesús López Cobos (1940) pudo amalgamar el mensaje sonoro y establecer claras diferencias entre la internacional primera parte y la española segunda sección del concierto. Excelente trabajo de conducción para el titular del organismo.
Muerte y transfiguración es uno de los tantos intentos de los compositores para referirse a la muerte, uno de los misteriosos aspectos del alma humana. En este caso es la historia de la agonía final de un hombre, artista tal vez, que ve pasar su vida por esa agonía hasta que su corazón se detiene y a partir de allí su alma encuentra la redención del más allá, vedada a nosotros…
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