Como en pocas ocasiones sucede realmente, la versión internacional de la ópera Fausto superó notablemente a una débil versión nacional de esa obra, segundo título lírico que presenta el Teatro Municipal de Santiago en su temporada 2004. No repetiré aquí mis consideraciones acerca de la partitura, que podrá encontrar el lector curioso en el comentario de la versión nacional. Trataré de abstraerme de ello ahora.
Como dije anteriormente, la labor de Pablo Núñez en la régie no me convenció realmente, aunque esta vez, las superiores dotes escénicas de la mayoría de los cantantes permitieron mejorar el trabajo individual, aún cuando persistieron la inmobilidad, la aglomeración y la escasa creatividad cuando de cuadros grupales (o multitudinarios en algunos casos) se trató. Sus escenografías tienen bemoles importantísimos y algunos puntos altos,…
Comentarios