Como ha sucedido en casos anteriores, el Teatro Municipal de Santiago dio una gran sorpresa con esta versión 2004 de la ópera La Cenerentola, de Gioacchino Rossini, un título poco vistoso (al menos en términos tradicionales), si se lo compara con otros como Rigoletto, Tosca o incluso Peter Grimes, que componen este excelente año lírico. Está de más decir que, aunque no pertenezca al seleccionado top de la ópera (una suerte, pensarán muchos), La Cenerentola es una obra exquisita, de magnífica factura en lo musical y también en el libreto, que propone, a partir de una de las más tradicionales historias, una comedia liviana y naïve de entrañables personajes. En lo musical la obra se sitúa en un período de patente transición entre el clásico y el romántico, utilizando recursos de ambas escuelas, recitativi secos y acompañados, arias da capo,…
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