Realmente había expectación ante la primera cita de la presente temporada de abono de la Orquesta de Córdoba. Agotadas las localidades y con un considerable aumento del número de abonados, siguiendo la racha ascendente de los últimos años, el programa no tenía desperdicio. Y es que se trataba nada más y nada menos que de dos obras musicales claves en la historia y ambas debidas a un único genio: Ludwig van Beethoven.
Pero, no nos engañemos, había algo más en el ambiente. La última temporada acabó lastrada por la -¿repentina?- salida de la directora titular, Gloria Isabel Ramos, a quien no fue renovado su contrato después de los tres años al frente de la orquesta cordobesa. Sin duda un triste capítulo de tensiones, acusaciones en la prensa local y una considerable falta de tacto que repercutió no poco en la calidad y el nivel general de…
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