Un programa de inspiración nacionalista inició en ciclo Concerts a Barcelona en el Auditori de la ciudad condal. Con la ayuda de la Filarmónica Boruslav Martinu de Zlin bajo la batuta del joven Jakub Hrusa, el programa quedó a expensas del virtuosismo de dos grandes solistas: Jiri Barta i Ramon Coll.
El deseo de retorno a una Chequia de pasado idealizado identificó la interpretación de poema sinfónico El Moldava de Smetana, compositor icono del resurgimiento nacionalista checo. La orquestra se mostró un tanto imprecisa, tanto en las conexiones entre voces como en los virtuosos pasajes del inicio y de los rápidos de San Juan, con un viento madera inicialmente frío. Además no consiguió en equilibrio necesario entre cuerda y vientos. Es remarcable el hecho de que Hrusa dirigiera la pieza sin partitura en el atril.
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