Lo primero que llama la atención es la baja asistencia de público a un concierto que, dados los nombres que pueden leerse en la ficha superior, se supone a todas luces importante. Frans Brüggen es uno de los 4 ó 5 directores señeros en la interpretación de música barroca, y la orquesta que dirigió se encuentra igualmente en lo más alto de las de su especialidad.
Quizá el día y la hora retrajo a parte de los posibles asistentes, así como el frío estepario de la capital castellana; pese a estas posibles justificaciones, 90 entradas vendidas, aparte de los abonos, se nos antoja un balance paupérrimo para la categoría de los intérpretes y para el innegable esfuerzo que supone para los organizadores del ciclo “Otoño en clave” invitar a tan renombrados profesionales. Quizá parte de los esfuerzos deberían ir encaminados, a partir de ahora, a…
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