Programa para desengrasar, que diría la abuela. Tras la profundidad introspectiva del de la anterior semana, con el exitoso estreno de la última obra de Vara más la densidad existencial y orquestal de la 6ª de Mahler, se agradecía la ligereza textural de las obras programadas en éste quinto del abono. El espíritu alado de El sueño de una noche de verano, de Mendelssohn, junto al tono general alegría de la Quinta de Schubert prometían una velada abradable y sin complicaciones, a la par que llena de la gracia con que están concebidas ambas obras. La cantata O Haupt von Blut und Wunden era una perla final para coronar la noche.
Como decía Julio Andrade Malde en sus notas al programa, en El sueño... logra Mendelssohn “pasajes que le permiten... prodigar esas maravillosas sonoridades transparentes y mágicas que él es capaz de obtener de la…
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