Sonido luminoso y extensivo, rico en matices y perfectamente afinado, produjo el joven violinista y virtuoso holandés Tjeerd Top de su instrumento, un bello ejemplar del arte del liutaio italiano Giovanni Francesco Pressenda (1777-1854). En su comparecencia como solista del décimo primer y penúltimo concierto de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), con la dirección sagaz y sensible del maestro británico Michael Lankester, Top forjó una versión ardorosa y sentida, por turnos dramática y lírica, del Concierto N° 2 para violín y orquesta, del húngaro Béla Bartók (1881-1945), uno de los más grandes compositores del siglo XX.
El maestro Lankester se presentaba por vez primera en el país, pero Top nos visitó en abril del año pasado y, junto con la pianista Mariken Zandvliet, ofreció un recital que comenté de modo muy…
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