Recuerdo haberle hecho una entrevista a Gigi Caciuleanu (director del Ballet Nacional Chileno) hace ya un par de años, cuando la noticia era el abortado intento de montar junto a su cuerpo de baile la Carmina Burana de Ernst Uthoff. Recuerdo muy nítidamente también el sentimiento de desolación de este maestro rumano nacionalizado francés, al constatar que tenía serios problemas para llevar a escena el sentido homenaje que él quería hacer al ya fallecido maestro, fundador del BANCH, montando su más emblemática coreografía. Lo más extraño del caso era que quienes más se oponían a aquello eran los familiares de Uthoff, que, en un acto inaudito, protestaron ácidamente y con tal llegada que Gigi decidió desistir de su proyecto cuando ya había sido anunciado oficialmente.
Finalmente, los caminos se despejaron y la coreografía de Carmina Burana…
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