Se está pasando la voz que los conciertos de cámara de la Escuela Reina Sofía ofrecen cada vez más sorpresas agradables, y siendo así, el público colmó la sala y hubo que recurrir a sillas sueltas, para acomodar a todos. Y no quedaron defraudados, porque las cosas fueron superándose a medida que se fue avanzando.
Desfilaron cuatro cuartetos formados por alumnos de la escuela, y uno, el Cuarteto Quiroga, formación estable desde hace algunos años, que vino a perfeccionarse con el Maestro Rainer Schmidt. Era fascinante ver como los conjuntos de los alumnos encaraban el difícil arte de tocar cuarteto de cuerdas, comparándolos con la soltura alcanzada por el conjunto estable. No cabe ninguna duda: el cultivo asiduo del cuarteto de cuerdas es primordial para una buena formación profesional, y el hecho que eso se sigue ignorando en la gran…
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