Otro acierto del Liceo de Cámara: unir la voz exquisita de una soprano con el sonido de un buen cuarteto de cuerdas, y además ofrecernos dos estrenos, de música contemporánea, obras inteligentemente estructuradas, que en su primera audición dejaron un recuerdo agradable. ¿Imposible? Ahí está la demostración.
Ya son diez años que el Cuarteto berlinés Artemis funciona con el mismo elenco, y esto se nota desde el primer instante. Son aún jóvenes, pero 10 años y centenares de conciertos dejan su rastro: se entienden a las mil maravillas, y su sonido de conjunto es como si fuera forjado de un solo molde. (Algún lector los recuerda seguramente de la película que rodaron con el Cuarteto Alban Berg, en torno a La muerte y la doncella de Schubert).
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