En un encuentro con el público y la prensa previo a la celebración del concierto, Gabriel Garrido describió las Vísperas de Monteverdi como "una exaltación del gozo". Desde luego, tras escuchar su versión no cabe sino estar de acuerdo con él.
El esquema empleado por Garrido en esta presentación de las Vísperas fue el ya utilizado en su grabación de 1999 para el sello K617, con la inclusión de las antífonas en canto llano delante de cada salmo, completando así el marco litúrgico de la obra, a las que se sumaban además dos motetes del padre Paolo Agostini (1619) como una especie de segunda antífona y un motete del propio Monteverdi, 'Sancta Maria, succure miseris’, que actuaba de antífona al 'Magnificat' a siete voces. Se quedó fuera por razones de tiempo la sinfonía de Kapsberger.
Inspirado por la dedicatoria al papa Pablo V de la edición…
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