Un equivalente culinario del programa ofrecido en el tercer concierto de la actual temporada de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), del cual asistí a la repetición la mañana del domingo, sería sentarse a una mesa bien provista en la que se sirven solo aperitivos, bocadillos y postres, pero en la que faltó el plato principal. Consideré el repertorio escogido por el director titular de la orquesta, Dr. Chosei Komatsu, más apto para un concierto de extensión. Bien que individualmente las piezas eran hermosas y bien conocidas, en conjunto me parecieron un revoltijo que no formaba un todo substancioso, como correspondería a un concierto de abono dentro de la temporada oficial.
No obstante, los costarricenses Alejandro Gutiérrez, director invitado, y Guido Calvo, solista en el violín, se lucieron mediante un destacado desempeño…
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