Una verdadera maravilla resultó este concierto, que se inscribe en el Festival Internacional de Música de Castilla y León, organizado por la siempre inquieta Asociación Cultural Salzburgo. Las obras elegidas contienen una música maestra, llena de delicadeza y poder de fascinación, lo cual fue perfectamente entendido y sentido por los grandes artistas que ocuparon el escenario del Auditorio de la Feria de Muestras: Tim Horton, tañendo el poderoso y cristalino Steinway & Sons, y Adrian Brendel, hijo del conocidísimo pianista Alfred Brendel; pero que nadie se confunda: este artista no está donde está por su apellido (o quizá sí, si es que el talento se transmite genéticamente), como muy bien demostró.
Con Mendelssohn quizá se incidió de cierto desequilibrio a favor del piano, un instrumento muy potente, y la ágil escritura chelística…
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