Desde hace algunos años, la Escuela Superior de Música Reina Sofía organiza ciclos de conciertos a cargo de jóvenes músicos que se han destacado al perfeccionarse allí, y de algún pianista galardonado en Santander. Así desfiló este año un dúo de piano español, una violinista polaca, un cuarteto formado por jóvenes francesas, una pianista coreana, una violonchelista lusa, y para terminar este cuarteto de cuerdas español, el Cuarteto Quiroga. Que solamente un público muy enterado acuda a estos conciertos es comprensible -el gran público quiere ver celebridades- pero que no acudan otros estudiantes del instrumento (salvo los compañeros de la misma escuela Reina Sofía), todos con entradas regaladas, es menos claro. ¿Qué buenas razones podrían existir para que no acudan los estudiantes de conservatorio, a ver y oír a colegas que trabajan como…
Comentarios