Debido a causas varias, solamente se presentaron cinco alumnos de ésta cátedra. De entrada quiero destacar la excelente labor del pianista de la misma: Héctor Sánchez es un excelente músico, y acompaña con mucha eficacia y cariño. También señalar que todos los alumnos tocaron sus piezas de memoria, cosa que da fe del trabajo minucioso realizado.
La más joven del grupo, Aglaya González, de 17 años, tocó los Märchenbilder op 113 para viola y piano, de Schumann., cuatro piezas, las laterales lentas, las centrales más bien movidas. Nuestra joven violista tiene su corazoncito, y toca con expresión y sentimiento. Su agilidad es asombrosa: hasta en los pasajes rápidos del 3º movimiento todo estaba en su sitio. Pero falta tal vez más fuerza o intensidad; y a mi juicio es una cuestión de técnica, de músculos entrenados, que cuando hay mucho…
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