Pues eso: me pasa como a ‘Don Hilarión’, que no acaba de decidirse entre ‘Susana’ y ‘Casta’, porque en realidad, como se siente igual que un muchacho, prefiere a las dos (si es para comprometerse o bien para objetivos menos confesables, según revela Xoán M. Carreira en sus incendiarias notas al programa de mano, ya es otro cantar). El caso es que me gustan lo mismo –habría que decir ‘me gustan la mar’. La Verbena de la Paloma y La Revoltosa, y que mi felicidad habría sido completa si a ellas se hubiera añadido La Gran Vía; de todos modos, a la vista del exitazo de la función de esta noche, me atrevo a pedírsela para el próximo curso a los responsables de la Real Filharmonía.
Y ese exitazo tiene un responsable principal, que se llama Antoni Ros-Marbà, y que dejó muy claro desde el principio de las dos obras que lo que se iba a escuchar…
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