Hace unos veinticinco siglos, Píndaro formulaba una asombrosa y brillante proposición metafórica: "El hombre es sólo el sueño de una sombra". Veinticinco siglos después, Hermann Hesse parece hacerse eco de esa aseveración: "La llamada realidad, carente de interés para mí..." En nuestros días, cuando hablamos de una "realidad virtual", cuando hay quienes llegan a asumir, de un modo esquizoide, la personalidad de los héroes de los denominados "juegos de rol" y trasladan las fantasías lúdicas a lo cotidiano, resulta interesante recordar que la relativización e incluso la desvalorización de lo tangible, de lo presuntamente verdadero, no es ninguna novedad sino que se remonta a épocas pretéritas. Pensaba en ello después de escuchar las dos óperas de Menotti. El teléfono se nos aparece como un mero e ingenioso "divertimento". (Por cierto, de…
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