Una de las características del Festival de Cambrils de los últimos años ha sido dar una ocasión a que muestren sus habilidades los talentos locales. Tanto la soprano como el guitarrista son profesores de la Escuela de Música del pueblo, y es meritoria la labor que desarrollan, reuniendo un programa muy atractivo y preparándolo con cariño y dedicación. Que talentos locales no puedan competir internacionalmente, es obvio. Su nivel interpretativo tiene, forzosamente, algunas limitaciones, tanto del lado técnico como del interpretativo. Pero el esfuerzo, de por sí, es indudable y debe ser premiado. Así lo entendió el público, que aplaudió con entusiasmo.
Es una pena que el formato del programa no permite mayores comentarios sobre las obras. Menos mal que el maestro Javaloy me ayudó en identificar el origen de las adaptaciones para voz y…
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