No deja de resultar chocante que un festival de ópera se abra con un concierto puramente sinfónico, por más que su orquesta protagonista deba ejercer funciones de foso en una representación posterior del propio festival. Pero, habida cuenta de que este festival es el que organiza desde más de medio siglo ‘Amigos de la Ópera de A Coruña’, y que la orquesta de esta ciudad es bastante mejor que la hoy se presentaba en el escenario del Palacio de la Ópera, la pregunta surge insidiosa: ¿por qué no es la propia Sinfónica de Galicia quien hace los honores? La baja asistencia de público da la respuesta.
El caso es que la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico es una agrupación singular: la idea de su fundación la impulsó Pablo Casals al llegar a la isla en 1956, y al año siguiente ya se había creado por ley; su temporada regular consta de una docena…
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