Buenos Aires está linda aunque un poquitín despistada. Llevamos quince días de primavera y los árboles se empeñan en exhibir los brotes propios de la época, los rosales se obstinan en florecer y los frutales en brindar los frutos de la estación. Pero el clima también se ha puesto terco y el frio continúa sin darse por enterado de que ya estamos en octubre con lo que la desorientación en el reino vegetal es casi tan grande como la que se advierte entre los seres humanos, aunque sobre éstos inciden algunos otros factores más complejos.En efecto, la gente en general está más o menos acostumbrada a no saber si estornuda porque padece una gripe invernal o una alergia de primavera. Pero, a diferencia de las plantas, tiene que pensar además en que dentro de veinte días tendrá que decidir cuál será el candidato que nos conduzca durante una…
Comentarios