Novedades bibliográficas

En tinta roja

Miguel Ángel Palacios Garoz

domingo, 10 de julio de 2005

Hace ya tiempo, cuando empecé a pensar en cuál podría ser mi personal contribución al centenario del nacimiento de Antonio José, creí que debía empeñarme en rescatar del olvido sus mejores escritos y cartas, que amorosamente había venido reuniendo muy poco a poco. Y entendí que la edición de esas cartas y escritos habría de completarse con una biografía lo más fiel y objetiva que me fuera posible, poniendo al día la que en 1980 publiqué en colaboración con Jesús Barriuso Gutiérrez y Fernando García Romero . Esto explica las tres partes en que se divide la obra que ofrezco al lector: biografía, cartas, otros escritos de Antonio José.

Reflexioné también sobre el sentido profundo de las palabras conmemorarrecordar. ¿Qué nos exige la conmemoración del centenario de Antonio José? Creo que un sincero ejercicio de memoria histórica. Debemos hacer memoria, individual y colectivamente, de personajes tan valiosos como Antonio José, traerlos a nuestra memoria en el presente. Pero no como pura y fría actividad intelectual, sino como real intento de recordar, es decir, de pasar los recuerdos por el corazón, implicándonos afectiva y efectivamente en ellos.

Así que me propuse recuperar la memoria y el recuerdo de Antonio José. Y no sólo de él, sino de parte de una generación y una sociedad burgalesa a la que aquél perteneció, que fue destrozada y derrotada en la guerra civil de 1936. Se trata de todo un Burgos perdido y perdedor, del cual algo o bastante podemos aún hallar y ganar. De modo que esta obra es un sentido recuerdo y homenaje a Antonio José y a todos aquellos hombres y mujeres integrantes de su mundo, que no he querido que permanecieran en el anonimato o en meros nombres sin otras señas de identidad. La cubierta del libro, en la que aparece una fotografía de Antonio José en 1934, rodeado de algunos de sus amigos de la Tertulia del Ciprés, simboliza y representa tal pretensión

Cuando en los años 70 comencé este rastreo histórico, junto con mis ya mencionados amigos Jesús Barriuso y Fernando García Romero, nos encontramos con un enorme rompecabezas deshecho —como La muñeca rota, obra de Antonio José que quedó para siempre en el atril de su piano—, con un mosaico al que faltaban muchísimas piezas, pero del que vislumbrábamos su riqueza y su belleza, tan atrayentes entonces para nosotros jóvenes. Con un trabajo paciente y amoroso de años, seguí tratando de rellenar lagunas, completar huecos, unir secuencias..., hasta recomponer la trayectoria vital de nuestro querido maestro, con todo su mundo alrededor. Por supuesto que aún faltan algunas piezas, pero creo que el esfuerzo sostenido se ha visto recompensado con la contemplación de un mosaico biográfico suficientemente ordenado, completo y significativo.

Y para recuperar esas “confusas memorias” de Antonio José y de su mundo, tras “el estrépito y el estrago” de la guerra civil y de la larga posguerra, nada mejor que darle la voz y la palabra a nuestro protagonista, para que sea él mismo, a través de sus cartas y escritos -con su propia letra roja, la que aparece en la cubierta del libro-, quien nos manifieste su modo de ser, de pensar y de actuar.

He de confesar que esta obra supone para mí la culminación de una tarea que me impuse -o tal vez se me impuso- hace más de veinticinco años: la de profundizar en la obra de Antonio José y familiarizarme con el personaje que la creó.

Ojalá que la lectura de estos emocionantes documentos históricos nos haga caer en la cuenta de la inhumanidad, necedad e inutilidad de todas las guerras. Lo repetiremos con las palabras del presidente de la República Manuel Azaña: “hemos dado un rodeo pavoroso, para obtener lo que estaba al alcance de la mano; [...] nos hemos degollado y arruinado estúpidamente”.

No quisiera terminar esta introducción sin expresar mi agradecimiento a todas aquellas personas e instituciones que me han ayudado en mi trabajo y han contribuido a hacer realidad esta publicación.

Con el inevitable temor de olvidar involuntariamente a alguien, comienzo con las personas ya fallecidas, muchas de las cuales convivieron con Antonio José y me transmitieron el testigo de su vida y de su obra: Alfredo Castrillo Gato, Fernando Martínez-Burgos González, P. Jorge de Riezu, Ángel Manuel Ruera Pablos, Ángel Sagardía, Federico Salvador Puy, Emilia y Concha Sidar Puras, José Subirá, Julián Vizcaíno Fábregues.

La nómina de las personas vivas afortunadamente es mucho más extensa: Yolanda Acker, Jon Bagüés, Floriano Ballesteros, Jesús Barriuso, Rafael Calvo Zumel, María Delgado, Pedro Díez Labín, Juan Carlos Estébanez, Ignacio Fernández de Mata, José María Francés Gil, José María Franco Gil, Antonio García García, Fernando García Romero, Joaquina Labajo Valdés, Francisco Martínez Merino, Ana María y Julio Martínez Pascual, María Jesús Mediavilla Delgado, Milagros Moratinos, Mariano Ortega Monedero, Cristina Palacios Álvaro, Emiliano Pantoja Sánchez, Néstor Pavón, Núria Portell, Isaac Rilova Pérez, Santiago Rodríguez Santerbás, Sofía Rodrigo, José Luis Sáiz Santos, Mª Pilar Tapia, Mª Carmen y Luis Vitores Villena.

Por último, he de hacer constar mi gratitud a estas instituciones: Archivo de Compositores Vascos “Eresbil”, en Rentería (Guipúzcoa); Archivo de la Diputación Provincial de Burgos; Archivo Manuel de Falla, en Granada; Archivo Municipal de Burgos; Archivo P. Donostia, en Lecároz (Navarra); Archivo de Villa y Hemeroteca Municipal del Ayuntamiento de Madrid; Biblioteca del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid; Centro de Documentación Musical de la Generalitat de Cataluña; Dirección General de Instituciones Penitenciarias, del Ministerio del Interior; y muy especialmente al Instituto Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Burgos, por editar esta obra.

Índice general del libro

Introducción

Soneto para una sonata en rojo 

I. Burgos-Madrid, 1902-1925
II. París-Málaga, 1925-1929
III. Burgos, 1929-julio 1936
IV. Julio-octubre 1936

Cartas de Antonio José

A Emilio Vega
A Enrique Fernández Arbós
A EmilianoArtiz     
A Julián García Blanco .   
A Desiderio Francés Herrera .   
A NorbertoAlmandoz .   
A José Subirá 
Al P. Donostia
A Emilia y Concha Sidar    
A Consuelo Mediavilla   
A Manuel Santamaría
A Luis García Lozano
A Felipe Vitores
A Matías Martínez Burgos 

Otros escritos de Antonio José 

 1. Amaya
2. ¡El maestro Bretón ha muerto!
3. Apunte inútil
4. Una escuela
5. Un nuevo instrumento musical
6. El arte de dirigir
7. Boris Godounov
8. Carta al “señor José”
9. De arte y de artistas
10. Discrepancias estético-musicales
11. De la vida musical
12. Ravel, el público y la crítica
13. Orfeón Burgalés
14. Sobre la vida, 1929, la cultura, cultura ética, deporte, amor, trabajo,   España y política
15. Bibliografía sacro-musical
16. La Exposición de Saturnino Calvo. Nota de advertencia y apreciación
17. “La remuneración del espíritu”
18. Carta-invitación al homenaje a Salinas y Cabezón, organizado por la Tertulia del Ciprés
19. Tema de jota
20. Variación sobre un tema de jota
21. ¡A la coda!
22. Impromptu
23. Coplas sefardíes
24. La gratitud de Antonio José

Apéndice

Catálogo de obras musicales de Antonio José
Índice de ilustraciones
Índice de cartas
Índice onomástico
Índice general

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