Al final de la "primera sesión" del Ciclo Otoño en clave 2005, una señora comentaba, con voz bonita y levemente aristocrática, bien modulada, con un vecino de butaca: "ha sido un concierto sumamente agradable, ¿verdad?". "Así es", pensamos nosotros, a la vez que observamos amplia convergencia entre la música que habíamos escuchado y lo dicho por la señora, tanto por contenido como por estilo, esto es, música agradable, bonita y levemente aristocrática, bien modulada. No era aquella voz amanerada o elitista, sino bien educada en sentido amplio, "de las de antes" en su significado más positivo, comprensiva y, por qué no, abierta a nuevas percepciones siempre que no excedieran lo conocido como "buen gusto", claro.
Un concierto enteramente dedicado a Boccherini, máxime si en su mayor parte está compuesto por un tipo de obra concreto -aria…
Comentarios