Terminó el LIII Festival de Ópera de La Coruña y comenzó, por fin, la temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Galicia. Y en éstas cuitas inaugurales estábamos, cuando algunos allegados a la OSG nos dimos cuenta de que -mire Vd por donde- al final, esto de las orquestas es algo parecido al chocolate: cuanta mayor sea la proporción de cacao, más auténticos son su aroma característico y su sabor.
Luego, a unos les gustará más que a otros, pero eso ya es otro cantar: unos preferirán el de 95% de pureza, otros el de 85, el de 70, el que va con almendras y mucha leche, o incluso un praliné relleno de frutos exóticos. Todos los gustos son respetables, faltaría más; pero creo firmemente que lo que no puede hacer un fabricante honrado es ponerle el mismo nombre a todos los productos sin especificar su composición.
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