¡Atención! A pesar de la subida del petróleo que afecta a todos los bolsillos, (depende de en qué lado estemos, para bien o para mal), el Teatro de la Zarzuela ha abierto las puertas de la temporada 2000/2001, dedicando un merecido homenaje a Kurt Weill en su centenario, para lo cual ha lanzado la fantástica oferta de obsequiar con un pecado capital extra, a los siete convencionales.Desde luego, una buena parte del público, en la que me incluyo, opinamos lo saludable de la convivencia de óperas menores, en el buen sentido de la palabra, con aquéllas pertenecientes al género del que dicho Teatro toma su nombre. Ni que decir tiene que a pesar de muchos (¿o algunos?) , la posibilidad de ofrecer obras del calibre de La vuelta de tuerca (temporada 98-99) por poner el listón bien alto, dignifican a cualquier teatro que se precie.Sin embargo,…
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