Parecía que no iba a acudir nadie. No faltaban razones para pensarlo: que en una ciudad de poco más de ciento ochenta mil habitantes con una tradición de conciertos clásicos de sólo cuatro años se congregase un número aceptable de aficionados para asistir a la interpretación, en una sola velada (desde las 19 hasta las 23:30 horas, con un prolongado intermedio), de las seis Suites para chelo de Bach, resultaba muy dudoso. Máxime teniendo en cuenta que por la televisión (de pago, pero los bares ofrecían visionado libre) retransmitían el enésimo "partido del siglo", esto es, el enfrentamiento entre los que son los dos equipos de fútbol con más seguidores en España, el Real Madrid y el Barcelona. Y eso, en un país en el que el periódico más vendido es el diario del primero y el museo más visitado -después de El Prado y el Reina Sofía- el que…
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