Nuestra Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) no es extraña al lenguaje ampuloso y al estilo exuberante de Gustav Mahler (1860-1911), figura significativa del posromanticismo tardío de la gran tradición austro-germana. Durante los tres lustros de la gestión de Irwin Hoffman, director titular de 1987 a 2001, el maestro se mostró adepto al compositor. En varias ocasiones programó y dirigió las sinfonías Primera y Cuarta, aquella una obra puramente instrumental, esta con soprano solista en el movimiento conclusivo, piezas que también otros directores interpretaron. En sendas oportunidades programó los estrenos de la Quinta y la Séptima, ambas obras exclusivamente instrumentales, que invitados dirigieron. Asimismo, bajo su batuta la OSN ejecutó La canción de la Tierra; El cuerno mágico del joven y Canciones para niños difuntos, ciclos para voces…
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