Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para desbloquear hasta 10 lecturas mensuales de contenido reservado.
Iniciar sesión Crear cuentaEste artículo está muy especial y cariñosamente dedicado al Dr. Wolfgang Schady, a su esposa, Conchita Lloret, e incluso a Mª de Gracia Lloret (*) que, pese a no asistir al concierto, sí vino a tomarse unas patatitas y un buen pulpo en Las Bravas y unas gambitas a la plancha en El Abuelo. Por cierto, ¿alguien me puede decir si, por un milagro, aún existe la Cafetería Dakota de la calle de Atocha, junto al Monumental?
(*)Nota a la nota. La casa de los Lloret fue mi otro templo iniciático en la música, gracias a la afición, sensibilidad y entusiasmo del pater-familiae, D. Jesús Lloret y al tesoro de su colección de discos
Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.
Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.
🙌 Registrarse ahora
Comentarios