Siguiendo el ejemplo de las dos temporadas anteriores, la Camerata de la Escuela Reina Sofía preparó también este año un regalo sui generis para algunos de sus patrocinadores. Actuaron dos veces en la Iglesia de San Jerónimo el Real, y una vez en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional, en el Teatro Real y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, a cuyo concierto asistimos.
Y una vez más, el maestro Rainer Schmidt nos deleita con la exquisita sonoridad de ésta, su Camerata, formada por miembros de cuartetos de cuerda que están perfeccionándose bajo su tutela. La fórmula es mágica: solamente avezados cuartetistas tienen el entrenamiento capaz de producir unísonos de tanta pureza, y los resultados son mágicos. ¡Esto suena a gloria!
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