Al mismo tiempo que surgen cada vez más pianistas con una mecánica perfecta, crece la sensación de cierta homogeneidad interpretativa. Stefan Vladar es todo lo contrario a esto, un artista de temperamento, capaz de insuflar a sus interpretaciones un marcado carácter. En este recital demostró saber ahondar en la esencia de las partituras, fundamentalmente en las obras de Beethoven y Schumann.Comenzó el concierto con el Andante con variaciones de Haydn tocado con un extremo grado de sensibilidad. Sonidos que tornaron en el piano de Vladar la inicial frágil belleza en una expresión cada vez más redonda.Su interpretación de la Sonata Nº23 Appassionata fue una cruda visión del alma atormentada de Beethoven. Atacada desde el comienzo con una impresionante desnudez. Sonidos extremos, marcados por el registro grave, con un staccato seco,…
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